Firme decisión
2011/03/30 Dejar un comentario
Acabo de llegar de Chile, país que destaco por su gran estrategia marketera y comercial, pero que me aburre terriblemente por su ambiente flemático y su pésima comida (de eso hablaremos luego). Estuve en San Pedro de Atacama por tres días en una presentación con otros periodistas de Latinoamérica y pude hacerme de un documento escrito recientemente por el ex presidente Ricardo Lagos. Quizá Lagos no haya sido el más querido de su país y haya tenido varios asuntos relacionados a la corrupción, pero politiquerías a un lado, el documento titulado “Chile 2030: Siete desafíos estratégicos y un imperativo de equidad” muestra el pensamiento muy interesante de los chilenos en torno a lo que es la calidad de vida.
Hoy en nuestro querido y no tan querido Perú, nos enfrentamos a una nueva partida electoral. Como siempre digo, en el Perú nos jugamos el futuro cada cinco años. Increíble, pero cierto y eso es algo que solo sucede en un país del tercer mundo. ¿Porque sucede esto? Porque no tenemos un plan estratégico ni una visión a largo plazo. El documento de Lagos si muestra un camino hacia el bienestar general, tiene una meta y un horizonte más claro que el nuestro.
La ignorancia es atrevida y en el Perú la ignorancia es gratuita y abundante. Y eso es culpa de una sucesión de gobernantes que han pensado solo en ideas factibles de trabajar y culminar en tan solo cinco años. Todo lo que no se hizo en sus cinco años de placer está destinado a irse a la mierda o al olvido. Si no lo pensaran así, el tren eléctrico no se hubiese quedado adornando horriblemente la avenida Aviación por veinte años y ahora la no tan flamante y mal elegida alcaldesa Susana Villarán estaría abocada a terminar las obras de Castañeda en lugar de mal invertir su tiempo en desempolvar patrañas. Para eso que contrate a un auditor y que ella se dedique a lo suyo.
Pero a puertas del circo electoral, donde cada candidato parece un payaso más patético que el otro fingiendo bailes, fingiendo que le gusta lo que come en el mercado y fingiendo que el calor popular lo emociona, veo con mucha preocupación, nuevamente, que el pueblo, aquel responsable de elegir al nuevo presidente de este país, está más perdido que nunca.
Cinco candidatos con una misma posibilidad. Increíble. Eso significa que el 80% del pueblo no estará completamente de acuerdo con el presidente que se elija. Terrible.
Con esto surgen ahora los mediocres. Aquellos que dicen y pregonan que se debe votar por el menos malo, sabiendo que el malo, el peor y la imagen más nefasta para nuestro país es el chupamedia de Chávez: Ollanta Humala.
Un país con electores mediocres solo puede elegir presidentes mediocres. El punto está que no se debe votar por el menos malo. Se debe votar por el mejor candidato. Puede que al final sea lo mismo, pero es la forma como se enfocan las cosas lo que marca la diferencia.
Alejandro Toledo, aquel personaje que se autosecuestró con putas y drogas en el Melody es el mediocre conocido. Mal no se espera que lo haga, aunque francamente pensar que Elianne Karp puede ser nuevamente primera dama, pues da escalofríos.
Castañeda esta out. Por suerte.
Keiko es un caso extraño. Ella como persona viene demostrando mucha firmeza y mucho tino en sus respuestas. No ha caído a ninguna de las provocaciones que le han hecho y está ahí cauta, esperando el momento adecuado para salir nuevamente a flote. Me gusta, pero me gustaría más si tuviese 20 años encima, un curriculum digno de admirar y que se valga de sus propios medios y no esté caminando bajo la sombra de su cuestionado padre. Es decir, que postule cuando su padre esté finado. Por ahora no tiene mayor experiencia y su entorno no es el más cultivado. Vale imaginarse con vergüenza ajena lo que podría ser un decaído congreso con integrantes de la talla de su hermano Kenji, de la enfermera de su padre y de otros personajes más (que también aparecen en las listas amarillas, verdes y rojas).
Finalmente queda PPK. Cuando pienso en un presidente y en el país que debe gobernar, hago un paralelo al cargo de un gerente general y director de una empresa importante. Este personaje debe llevar la empresa hacia el éxito y en ese camino debe pensar en el bienestar de sus trabajadores, en la satisfacción de sus clientes, en mantener y mejorar la infraestructura y los bienes de la empresa, en proyectar la empresa hacia el futuro en miras de incrementar las utilidades y beneficios, en dirigir la empresa hacia la sostenibilidad social y ambiental, en mejorar y mantener una buena imagen y en general a tener un negocio de éxito donde la gente trabaje con gusto y atienda con el mismo ánimo a sus clientes y proveedores. Creo que PPK se ajusta perfectamente a este esquema.
Después de muchas elecciones, por fin tenemos a un candidato que vale la pena. No hay que desperdiciar esta oportunidad. Hay que votar por el mejor, no por el menos malo.
PDF del articulo de Ricardo Lagos CHILE 2030 RICARDO LAGOS MARZO 2011







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